Hace ya más de un año que publiqué una traducción sobre datos curiosos relacionados con el nº primo 23. Desde entonces, el post recibe a diario comentarios de personas obsesionadas con este número, muchos de los cuales se refieren al hecho de que el calendario maya predice que el fin del mundo sucederá un día 23, concretamente el 23 de diciembre de 2012. Algunos catastrofistas, incluso aprovecharon la confusión inicial sobre el acercamiento del asteroide 2004 MN4 ese mismo año para “atar cabos”. ¿Pero qué hay de cierta en la historia del calendario maya?
Recientemente, la plantilla de Straightdope ha abordado esta misma temática, así que os resumiré de forma amplia la respuesta que ofrecen a uno de sus asustados lectores.
A la gente le encanta estar pendiente del cuentakilómetros del coche cuando se aproxima al fin de su ciclo. Por alguna razón sentimos fascinación por ver como una cadena de nueves se transforma en otra de ceros, aunque por supuesto nadie piensa que eso suponga el final del coche. Esta misma fascinación es aplicable a los calendarios, solo que amplificada considerablemente (al menos por algunos amigos del Apocalipsis).
¿Recordáis todos los mensajes catastrofistas relacionados con el efecto 2000? Bueno, pues toda la parafernalia asociada al fin del mundo según el calendario maya, no es más que la fiebre típica de otro efecto Y2K, solo que al estilo mesoamericano.
Nissan ya tiene su superdeportivo. Se llama GT-R y promete diseño emocionante, prestaciones de infarto y un precio, al menos en Japón, bastante bueno. Que tiemble la competencia.
Cifras como las que ofrece el GT-R, el nuevo superdeportivo de Nissan, son difíciles de igualar. Estamos hablando de un modelo cuya velocidad máxima se sitúa en los 300 km/h y que alcanza los 100 km/h desde parado en apenas 3,6 segundos. Analizando el ‘Olimpo’ de los coches más rápidos de la actualidad, este GT-R empata en aceleración con “máquinas” como el Ferrari 599 GTB Fiorano, supera a modelos como el Corvette Z06 y el Lamborghini Gallardo y está a una décima del Dodge Viper SRT-10 y del Mercedes SLR McLaren “722 Edition”.
Y todo esto con “sólo” 480 CV, mientras que los anteriormente citados no bajan de los 500 CV e incluso, como el Mercedes o el Ferrari, entregan unas potencias por encima de los 600 CV –650 y 620 CV, respectivamente-.