Ya saben lo que dicen los tabloides de Sillicon Valley. En la casa del Bill Gates los cuadros son pantallas de plasma. La idea lleva tiempo dando vueltas por la industria. Si todos colamos las pantallas de la pared como en los anuncios –en realidad no lo hacemos, la mayoría de los usuarios tiene el televisor sobre un pie, no colgado- ¿no podríamos aprovechar para que fuera un cuadro cuando no la vemos?
Hablo hoy de esto porque hace unos días Sony mandó la nota de prensa de su nueva gama de televisores, los Bravia W4000. Tienen un modo de funcionamiento de marco digital y Sony ha metido en una memoria interna varias obras de arte famosas. Ayer anunciaron algo similar para la serie E4000, lo cual hace sospechar que, en breve, todas los televisores Bravia vendrán con este sistema. Cuando no se ve la tele, se puede dejar una de estas obras de arte fija o ir rotando entre ellas. La tele también admite llaveros USB de memoria con imágenes personales, como si fuera un marco de fotos digital… de 40 pulgadas.
Parece una buena idea y de hecho hay otras empresas que ya han empezado a explotarla. En Sillicon Valley y Seattle dos pequeñas compañías venden cajitas —similares a un sintonizador TDT- que detectan cuándo no se está viendo la tele y ponen obras de arte en pantalla. Cada pack (con varias obras) cuesta unos 70 dólares.
Sí, es una estafa.
Otras compañías han apostado por dar a los televisores un aspecto más señorial. Panasonic tiene una tienda de marcos a medida para plasmas que consiguen que el televisor tenga el aspecto de un cuadro clásico.
En el caso de las nuevas Bravias de Sony, el modo “cuadro” consume un 35% menos que el televisor cuando muestra imagen en movimiento, pero aún así consume más que el modo standby. En principio, este modo no afecta sensiblemente a la vida útil de la pantalla ni deja la imagen “quemada” en la superficie pero es un consumo continuo de energía. ¿Es bueno que la televisión funcione como un cuadro?



