Investigadores de la Universidad de Bristol creen haber logrado descifrar un texto cuneiforma de origen sumerio del año 700 a.C.
Un texto rescatado en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layard, contendría anotaciones de un astrónomo de la época, detallando la caída de un enorme asteroide.
El asteroide habría emitido una columna de llamas de 400 grados centígrados que se volcó sobre el Mar Mediterráneo y brevemente tocó tierra en algún lugar en el Levante mediterráneo, el Sinaí o el norte de Egipto.
Alan Bond y Mark Hempsell creen que han encontrado la prueba definitiva que explicaría la proliferación de leyendas apocalípticas en esa época en todas las culturas de la cuenca mediterránea. Al menos 20 historias diferentes, según Hempsell, que podrían nacer del impacto del meteorito.
Los investigadores sitúan la fecha del impacto en el 29 de junio del año 3123 antes de Cristo sobre los Alpes austriacos.
El asteroide podría explicar otro misterio que ha traído de cabeza a geólogos de todo el mundo: el gigantesco desplazamiento de tierras junto a la localidad alpina de Koefels



